Coloca el chocolate blanco troceado en un recipiente apto para microonda, caliéntalo en intervalos de 15 segundos, revolviendo entre cada uno, hasta que se derrita por completo. (Hazlo con cuidado, el chocolate blanco se quema fácilmente).
2Prepara la base cremosa.
En un tazón, bate el queso mascarpone con el chocolate blanco derretido hasta obtener una mezcla suave y homogénea.
3Bate la crema.
En otro recipiente, coloca la crema para batir fría y Zulka Morena. Con ayuda de una batidora, bate hasta que se formen picos suaves; la crema debe mantener su forma, pero verse lisa y sedosa.
4Prepara la mezcla de leche.
Agrega la crema batida a la mezcla de mascarpone y chocolate blanco. Con una espátula, mezcla suavemente con movimientos envolventes para mantener la textura ligera y aireada. En un plato hondo, combina la leche tibia con la leche condensada. Esta será la mezcla para remojar las galletas, que les dará esa textura suave que se derrite en la boca.
5Arma la carlota.
Pasa rápidamente las galletas por la mezcla de leche y colócalas en el fondo de tu molde. Cubre con una capa de la mezcla de mascarpone. Repite el proceso con más galletas y el resto de la crema hasta terminar. Espolvorea coco rallado por encima y, si quieres, agrega trocitos o bolitas Raffaello para decorar. Refrigera por al menos 5 horas (o toda la noche) para que tome consistencia y se mezclen todos los sabores.
Preparación
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Coloca el chocolate blanco troceado en un recipiente apto para microonda, caliéntalo en intervalos de 15 segundos, revolviendo entre cada uno, hasta que se derrita por completo. (Hazlo con cuidado, el chocolate blanco se quema fácilmente).
2
En un tazón, bate el queso mascarpone con el chocolate blanco derretido hasta obtener una mezcla suave y homogénea.
3
En otro recipiente, coloca la crema para batir fría y Zulka Morena. Con ayuda de una batidora, bate hasta que se formen picos suaves; la crema debe mantener su forma, pero verse lisa y sedosa.
4
Agrega la crema batida a la mezcla de mascarpone y chocolate blanco. Con una espátula, mezcla suavemente con movimientos envolventes para mantener la textura ligera y aireada. En un plato hondo, combina la leche tibia con la leche condensada. Esta será la mezcla para remojar las galletas, que les dará esa textura suave que se derrite en la boca.
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Pasa rápidamente las galletas por la mezcla de leche y colócalas en el fondo de tu molde. Cubre con una capa de la mezcla de mascarpone. Repite el proceso con más galletas y el resto de la crema hasta terminar. Espolvorea coco rallado por encima y, si quieres, agrega trocitos o bolitas Raffaello para decorar. Refrigera por al menos 5 horas (o toda la noche) para que tome consistencia y se mezclen todos los sabores.
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Coloca el chocolate blanco troceado en un recipiente apto para microonda, caliéntalo en intervalos de 15 segundos, revolviendo entre cada uno, hasta que se derrita por completo. (Hazlo con cuidado, el chocolate blanco se quema fácilmente).
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En un tazón, bate el queso mascarpone con el chocolate blanco derretido hasta obtener una mezcla suave y homogénea.
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En otro recipiente, coloca la crema para batir fría y Zulka Morena. Con ayuda de una batidora, bate hasta que se formen picos suaves; la crema debe mantener su forma, pero verse lisa y sedosa.
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Agrega la crema batida a la mezcla de mascarpone y chocolate blanco. Con una espátula, mezcla suavemente con movimientos envolventes para mantener la textura ligera y aireada. En un plato hondo, combina la leche tibia con la leche condensada. Esta será la mezcla para remojar las galletas, que les dará esa textura suave que se derrite en la boca.
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Pasa rápidamente las galletas por la mezcla de leche y colócalas en el fondo de tu molde. Cubre con una capa de la mezcla de mascarpone. Repite el proceso con más galletas y el resto de la crema hasta terminar. Espolvorea coco rallado por encima y, si quieres, agrega trocitos o bolitas Raffaello para decorar. Refrigera por al menos 5 horas (o toda la noche) para que tome consistencia y se mezclen todos los sabores.
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Coloca el chocolate blanco troceado en un recipiente apto para microonda, caliéntalo en intervalos de 15 segundos, revolviendo entre cada uno, hasta que se derrita por completo. (Hazlo con cuidado, el chocolate blanco se quema fácilmente).
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En un tazón, bate el queso mascarpone con el chocolate blanco derretido hasta obtener una mezcla suave y homogénea.
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En otro recipiente, coloca la crema para batir fría y Zulka Morena. Con ayuda de una batidora, bate hasta que se formen picos suaves; la crema debe mantener su forma, pero verse lisa y sedosa.
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Agrega la crema batida a la mezcla de mascarpone y chocolate blanco. Con una espátula, mezcla suavemente con movimientos envolventes para mantener la textura ligera y aireada. En un plato hondo, combina la leche tibia con la leche condensada. Esta será la mezcla para remojar las galletas, que les dará esa textura suave que se derrite en la boca.
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Pasa rápidamente las galletas por la mezcla de leche y colócalas en el fondo de tu molde. Cubre con una capa de la mezcla de mascarpone. Repite el proceso con más galletas y el resto de la crema hasta terminar. Espolvorea coco rallado por encima y, si quieres, agrega trocitos o bolitas Raffaello para decorar. Refrigera por al menos 5 horas (o toda la noche) para que tome consistencia y se mezclen todos los sabores.